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Salud

Por qué una caminata después de cenar mejora la digestión y reduce la hinchazón en verano, según la ciencia

Durante los meses de calor, muchas personas experimentan hinchazón abdominal y pesadez digestiva, un malestar asociado a cambios en los hábitos alimentarios, mayor consumo de bebidas carbonatadas o al...

Redacción • January 2, 2026 10:53 am
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Durante los meses de calor, muchas personas experimentan hinchazón abdominal y pesadez digestiva, un malestar asociado a cambios en los hábitos alimentarios, mayor consumo de bebidas carbonatadas o alcohol, deshidratación y alteraciones del ritmo circadiano. Sin embargo, la ciencia coincide en que una práctica sencilla y accesible puede marcar la diferencia: caminar después de cenar.

Diversos estudios respaldan que una caminata breve y suave tras la comida no solo ayuda a aliviar la hinchazón, sino que también mejora la digestión y contribuye a prevenir enfermedades metabólicas. Este hábito, especialmente útil en verano, favorece procesos fisiológicos clave que impactan directamente en el bienestar general.

La médica clínica y especialista en nutrición Ana Cascú (MN 105261) explicó a Infobae que caminar entre 15 y 20 minutos luego de cenar estimula la motilidad gastrointestinal. “El movimiento favorece el vaciamiento gástrico y el tránsito intestinal, lo que disminuye la sensación de pesadez y distensión abdominal”, señaló la especialista.

Además, indicó que esta actividad mejora el retorno venoso y linfático, lo que ayuda a movilizar los líquidos que suelen acumularse en piernas y abdomen al final del día, especialmente en épocas de altas temperaturas. “Desde el punto de vista metabólico, también favorece la utilización de la glucosa, reduciendo la sensación de inflamación”, agregó.

Más allá del alivio digestivo inmediato, caminar después de comer aporta beneficios adicionales. Estudios científicos han demostrado que esta práctica contribuye a regular los niveles de azúcar en sangre, mejora la sensibilidad a la insulina y puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y trastornos cardiovasculares. Asimismo, promueve una mejor calidad del sueño cuando se realiza de forma moderada y sin excesos.

La especialista también ofreció una serie de recomendaciones clave para reducir la hinchazón durante el verano. Entre ellas, priorizar alimentos livianos y ricos en agua y minerales, como pepino y tomate, que favorecen la hidratación y la eliminación de líquidos; frutas como sandía y melón; yogur natural, que contribuye al equilibrio de la flora intestinal; banana y palta por su aporte de potasio; y proteínas magras como pollo o pescado a la plancha.

Asimismo, recomendó mantener una hidratación adecuada durante todo el día y reducir el consumo de sal, gaseosas, alcohol y productos ultraprocesados. “Caminar y evitar pasar muchas horas sentados o de pie es fundamental para prevenir la distensión abdominal y los edemas en las piernas”, subrayó.

En definitiva, incorporar una caminata ligera después de cenar se presenta como una estrategia simple, gratuita y efectiva para mejorar la digestión, reducir la hinchazón y cuidar la salud integral, especialmente durante el verano, cuando el cuerpo enfrenta mayores exigencias térmicas y metabólicas.