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Salud

Plasticidad psicológica: la personalidad sí puede cambiar después de los 60

¿La personalidad se vuelve rígida con la edad o puede transformarse en la adultez avanzada? Una investigación reciente demuestra que, incluso después de los 60 años, las personas pueden modificar rasg...

infoteleantillas • February 18, 2026 5:37 pm
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¿La personalidad se vuelve rígida con la edad o puede transformarse en la adultez avanzada? Una investigación reciente demuestra que, incluso después de los 60 años, las personas pueden modificar rasgos clave de su personalidad si cuentan con motivación y entrenamiento adecuado.

Un estudio que desafía creencias tradicionales

El trabajo fue realizado por investigadoras de Alemania y Suiza, lideradas por la Prof. Dra. Cornelia Wrzus, de la Universidad de Heidelberg, y la Prof. Dra. Corina Aguilar-Raab, de la Universidad de Mannheim.

La investigación consistió en un programa de entrenamiento socioemocional de ocho semanas dirigido a 165 participantes: adultos jóvenes en su mayoría veinteañeros y personas de entre 60 y 80 años.

Los resultados, publicados en la revista Communications Psychology, evidenciaron que los adultos mayores lograron mejoras en estabilidad emocional y extraversión similares a las observadas en los jóvenes. Además, los cambios persistieron hasta un año después de finalizado el programa.

Estos hallazgos cuestionan la idea de que los rasgos de personalidad son inmodificables en etapas avanzadas de la vida.

¿En qué consistió el entrenamiento?

Los participantes asistieron a sesiones semanales y realizaron ejercicios prácticos orientados a:

  • Manejar mejor el estrés.
  • Afrontar situaciones sociales desafiantes.
  • Regular emociones propias.
  • Mejorar la calidad de los vínculos interpersonales.

Las evaluaciones incluyeron cuestionarios y pruebas informatizadas realizadas antes, durante, después y un año más tarde.

Un dato llamativo fue que los adultos mayores mostraron un compromiso ligeramente superior con las tareas y materiales del programa en comparación con los jóvenes, profundizando más en los contenidos.

Según Wrzus, “la magnitud del cambio promedio apenas difirió entre los dos grupos de edad”, lo que resulta sorprendente si se considera que, en general, se cree que a mayor edad es más difícil incorporar aprendizajes complejos.

La conclusión es clara: cuando existe suficiente motivación, la capacidad de cambiar y aprender permanece activa en la vejez.

La motivación como factor clave

La investigación sugiere que no todas las personas cambian con la misma facilidad. El elemento diferencial parece ser la motivación. Es decir, la disposición personal a involucrarse activamente en el proceso de transformación.

Este enfoque se relaciona con la teoría de la selectividad socioemocional desarrollada por la psicóloga Laura Carstensen, que sostiene que, al percibir el tiempo de vida como limitado algo frecuente en la vejez, las personas priorizan metas emocionales y relaciones significativas.

En esta etapa:

  • Se descartan vínculos periféricos.
  • Se fortalecen relaciones cercanas.
  • Se busca mayor regulación emocional.
  • Se privilegian experiencias con sentido personal.

Hacia una visión más flexible del envejecimiento

La doctora Zarebski señaló que estas conclusiones se alinean con la idea de una “identidad flexible” en la vejez. Según esta perspectiva, el envejecimiento no implica rigidez, sino una posible mayor adaptación basada en la experiencia acumulada.

Lejos de la creencia popular de que “no se pueden enseñar trucos nuevos a un perro viejo”, la evidencia científica indica que la personalidad puede evolucionar en la adultez avanzada.

Con el enfoque adecuado y una motivación sostenida, el desarrollo psicológico continúa siendo posible más allá de los 60 años, abriendo la puerta a intervenciones que mejoren la calidad de vida en sociedades cada vez más longevas.