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Salud

Actividad física emerge como aliada frente al cambio climático, según estudios

Investigaciones de la Universidad Tecnológica de Auckland plantean que la actividad física no solo impacta la salud individual, sino que también puede contribuir a mitigar los efectos del cambio climá...

infoteleantillas • March 23, 2026 7:05 pm
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Investigaciones de la Universidad Tecnológica de Auckland plantean que la actividad física no solo impacta la salud individual, sino que también puede contribuir a mitigar los efectos del cambio climático, especialmente cuando se integra a hábitos de movilidad sostenible.

De acuerdo con los análisis, prácticas como caminar, utilizar bicicleta o recurrir al transporte público en lugar de vehículos privados permiten reducir emisiones contaminantes, al tiempo que disminuyen riesgos de enfermedades y mejoran el bienestar mental.

Sin embargo, los estudios indican que los niveles globales de actividad física se han mantenido prácticamente estancados en las últimas dos décadas, pese a la implementación de políticas públicas en distintos países. La falta de aplicación efectiva y las desigualdades sociales continúan limitando su alcance.

La inactividad física está asociada a más de cinco millones de muertes anuales. Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada tres personas adultas y ocho de cada diez adolescentes no cumplen con las recomendaciones mínimas de ejercicio, que incluyen al menos 150 minutos semanales de actividad moderada para adultos y 60 minutos diarios para menores.

El informe también destaca brechas significativas en el acceso al ejercicio. La actividad física recreativa es considerablemente mayor en hombres con mejores condiciones económicas en países desarrollados, en comparación con mujeres de bajos recursos en naciones con menores ingresos.

En contraste, sectores vulnerables suelen realizar más actividad física por necesidad, debido a trabajos que implican esfuerzo físico o a la falta de infraestructura para transporte, lo que evidencia desigualdades estructurales.

Los investigadores señalan que promover el ejercicio puede contribuir a reducir emisiones y fortalecer la resiliencia climática, aunque advierten que algunas iniciativas podrían generar efectos no deseados si no consideran las condiciones sociales, como desplazamientos urbanos o incrementos indirectos en emisiones.

En materia de políticas públicas, se indica que, aunque cerca de 200 países han adoptado estrategias para fomentar la actividad física desde 2004, solo una parte incluye enfoques intersectoriales y objetivos medibles, lo que limita su efectividad.

Los especialistas concluyen que integrar las agendas de salud y cambio climático, con políticas coordinadas y enfoque en poblaciones vulnerables, será clave para enfrentar ambos desafíos de manera simultánea.