Los riesgos de recongelar alimentos
La práctica de volver a congelar alimentos recién descongelados ocurre con frecuencia en hogares donde surgen imprevistos o cambios de menú. Las personas que manipulan carne, pescado u otros productos...

La práctica de volver a congelar alimentos recién descongelados ocurre con frecuencia en hogares donde surgen imprevistos o cambios de menú. Las personas que manipulan carne, pescado u otros productos congelados deben decidir qué hacer si no pueden cocinar lo planificado. El proceso de congelación y descongelación, cuando no se realiza adecuadamente, puede comprometer la seguridad alimentaria y favorecer la proliferación de bacterias peligrosas.
Según el portal especializado en salud Cuidate Plus, el doctor especialista en tecnología de los alimentos, Miguel Ángel Lurueña advirtió que “en cada ciclo de congelación y descongelación aumenta el número de bacterias”. Es que la congelación detiene el crecimiento de microorganismos, pero no los elimina.
Cuando el alimento se descongela, las bacterias vuelven a multiplicarse en presencia de nutrientes y temperaturas favorables. Si el producto se recongela sin ser cocinado, el siguiente descongelado incrementa el riesgo de intoxicaciones.
Estos productos no deben congelarse de nuevo, ya que su manipulación previa implica mayor carga bacteriana y potencial desarrollo de patógenos como salmonella, listeria o campylobacter. La presencia de estas bacterias eleva la posibilidad de infecciones si se recongelan de forma inadecuada, ya que encuentran condiciones idóneas para reproducirse.
La intoxicación alimentaria por bacterias como salmonella, listeria, botulismo o E. coli puede causar desde síntomas leves hasta casos graves, especialmente en niños, personas mayores y quienes presentan sistemas inmunitarios debilitados. Entre estos síntomas incluyen náuseas, vómitos, fiebre, diarrea y pueden requerir atención médica en casos severos.








