El papa León XIV lanzó este domingo una dura crítica contra el hacinamiento en las prisiones y la escasez de programas efectivos de rehabilitación para los reclusos, al presidir una misa especial dedicada a personas privadas de libertad, custodios penitenciarios y sus familias, como acto de cierre del Año Santo 2025 del Vaticano.
Durante la celebración, el pontífice llamó a mirar el sistema penitenciario con mayor humanidad y responsabilidad social, subrayando que la privación de libertad no debe traducirse en la pérdida de dignidad ni en el abandono de quienes cumplen condenas.
El Vaticano informó que alrededor de 6,000 personas se inscribieron para participar en la peregrinación del fin de semana, entre ellas representantes de grandes centros de detención de Italia, así como voluntarios, directores y capellanes de prisiones procedentes de al menos 90 países.
De manera excepcional, algunos grupos de reclusos recibieron permisos especiales para asistir a los actos litúrgicos, según confirmó la asociación de capellanes penitenciarios italianos, en un gesto que reforzó el mensaje central del Papa sobre la reinserción social y la necesidad de sistemas penitenciarios más justos y orientados a la rehabilitación.