El regulador británico de comunicaciones, Ofcom, abrió una investigación formal contra X, la red social propiedad de Elon Musk, por el uso de su chatbot de inteligencia artificial Grok, al que se le atribuye la creación y difusión de imágenes íntimas ilegales y no consentidas.
La medida se enmarca en la Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido, una normativa que refuerza la protección de los usuarios frente a contenidos dañinos en plataformas digitales, con especial énfasis en la seguridad de menores de edad.
De acuerdo con Ofcom, si se comprueba que la plataforma incumplió sus obligaciones legales, X podría enfrentar sanciones económicas millonarias por no garantizar entornos digitales seguros ni aplicar controles efectivos sobre este tipo de contenidos.
La investigación se produce tras una ola de denuncias relacionadas con el uso de Grok para generar imágenes sexualizadas de mujeres sin su consentimiento. A inicios de año, usuarios de X compartieron capturas en las que el chatbot aceptaba solicitudes para crear representaciones gráficas de mujeres en situaciones íntimas.
Según estimaciones citadas en las denuncias, durante los primeros días del fenómeno se habrían generado y difundido en redes sociales hasta unas 6,700 imágenes por hora, lo que encendió las alarmas entre autoridades y organizaciones de protección digital.
El caso reabre el debate sobre la responsabilidad de las plataformas tecnológicas en el uso de la inteligencia artificial y los límites éticos y legales en la generación de contenidos sensibles.